Me duele el cuello: ¿qué hacer?

Cualquier dolor indica que algo anda mal en el cuerpo. Lo principal en esta situación es poder detectar la fuente de la señal. El dolor de cuello puede ser consecuencia de una simple fatiga o un síntoma de una enfermedad grave.

Las causas más comunes de dolor de cuello.

dolor de cuello

Las causas más comunes de dolor de cuello incluyen:

Distensión muscular (mialgia)

Con un estilo de vida sedentario, aumenta la carga estática sobre los músculos del cuello. Al contraerse, las fibras musculares pellizcan los nervios cercanos, lo que provoca dolor. El dolor cubre toda la parte posterior del cuello y se extiende hasta la cintura escapular. Esta condición se observa a menudo en trabajadores de oficina.

Osteocondrosis cervical

La enfermedad se desarrolla debido a trastornos metabólicos en la columna. Como resultado, los discos intervertebrales se desgastan y se vuelven más delgados. Las vértebras se acercan y pellizcan las raíces nerviosas; así es como se produce el dolor. Por lo general, el dolor con la osteocondrosis es de naturaleza molesta y puede irradiarse a los brazos o los omóplatos. El malestar aumenta al girar la cabeza.

Entre los factores que contribuyen al desarrollo de la enfermedad: baja actividad física, estrés, lesiones, cargas elevadas en la columna. La herencia negativa también juega un papel determinado. Si uno de sus familiares directos tiene osteocondrosis, la probabilidad de que se desarrolle aumenta en un 30%.

hernia intervertebral

Se desarrolla como resultado natural de la osteocondrosis. Intercalado entre dos vértebras, el disco adelgazado se rompe y su contenido sobresale hacia afuera. Con esta patología duele no solo el cuello, sino también toda la parte superior de la espalda. Puede causar entumecimiento en las manos, dolores de cabeza y aumento de la presión arterial.

espondiloartrosis

El término complejo se refiere a la destrucción del tejido cartilaginoso de las articulaciones de la columna. Los principales síntomas de la enfermedad son el dolor y la rigidez, que se vuelven especialmente notorios después de que el cuerpo permanece en una posición durante mucho tiempo. Durante el movimiento, el dolor disminuye. Los pacientes con postura incorrecta, escoliosis y pie plano son los más susceptibles a la artrosis vertebral.

neuralgia

El dolor de cuello puede ser causado por daño al nervio occipital. La afección suele ocurrir debido a hipotermia en la parte posterior de la cabeza. Al mismo tiempo, puede aparecer dolor en la parte inferior del rostro, detrás de las orejas y en la espalda.

miositis

La inflamación del tejido muscular es otra consecuencia de la exposición prolongada al frío o a las corrientes de aire. Cuando visitan al médico, los pacientes con miositis dicen que tienen el cuello frío. El dolor cubre una determinada zona del cuello y a veces se irradia a la frente, las sienes y la cintura escapular. Girar la cabeza se vuelve imposible.

Inflamación de los ganglios linfáticos.

Con la amigdalitis, los ganglios linfáticos cervicales pueden inflamarse. En este caso, se siente dolor en la parte frontal del cuello. El área debajo del mentón se hincha mucho.

Estrés psicoemocional

El estrés aumenta el tono de las fibras nerviosas, incluidas las que controlan los músculos del cuello. Los músculos se contraen, el paciente siente lumbago en el cuello.

¿Cómo puedo ayudarme a mí mismo?

Terapia de ejercicios para el dolor de cuello.

La terapia de ejercicio regular ayudará a reducir las molestias.

Si experimenta algún tipo de dolor, debe consultar a un médico. Antes de visitar a un especialista, los medicamentos antiinflamatorios no esteroides ayudarán a aliviar la afección. Se pueden tomar tanto interna como externamente.

Para la neuralgia occipital y la miositis, las compresas tibias son efectivas. Se preparan de la siguiente manera: se dobla una venda ancha de 6 a 8 veces y se humedece en vodka o alcohol. La tela se aplica sobre el punto dolorido, se cubre con polietileno y una capa gruesa de algodón. Se ata una bufanda encima. La compresa se mantiene durante 6 a 10 horas.

En las personas que llevan un estilo de vida sedentario, la causa del dolor suele ser un aumento de la tensión en los músculos del cuello. En primer lugar, los médicos recomiendan que estos pacientes presten atención a su lugar de trabajo.

Una persona no debe sentirse cansada al estar sentada durante mucho tiempo. Si su cuello comienza a ponerse rígido durante el día, significa que algo anda mal con sus muebles de trabajo. Una silla de oficina debe tener un respaldo y un reposacabezas cómodos. Su altura debe ajustarse de modo que la cabeza quede al nivel de la pantalla de la computadora y el cuello no esté en una posición constantemente doblada.

Tras finalizar la jornada laboral, este conjunto de ejercicios físicos te ayudarán a relajar los músculos del cuello.

De pie:

  1. Incline la cabeza hacia adelante y hacia atrás y hacia los lados.
  2. Presionando la palma de la mano sobre la frente, relaje y tense los músculos del cuello.
  3. Realice giros de cabeza hacia la izquierda y hacia la derecha.
  4. Presione en la parte posterior de la cabeza. Superando la resistencia, tensa los músculos del cuello.
  5. Coloque su mano derecha sobre su oreja derecha. Presione en la cabeza. Intenta mantener el cuello recto. Realiza el mismo ejercicio del otro lado.
  6. Echa la cabeza hacia atrás. Mientras mantienes la postura, haz movimientos circulares con la parte posterior de la cabeza.
  7. Inclina tu cabeza hacia adelante. Gira tu barbilla en un círculo.
  8. Baja los hombros lo más que puedas. Levanta la parte superior de tu cabeza.

Acostado:

Ponte a cuatro patas, apoya la frente en el suelo. Gire la cabeza desde la frente hacia la parte posterior de la cabeza y hacia atrás.

Cada ejercicio debe repetirse de 5 a 10 veces.

Por las noches es bueno darse una ducha contrastante. Primero, se dirige un chorro de agua caliente hacia el cuello, se hace un círculo y luego se abre agua fría. Y así, 5-6 veces. El procedimiento mejora la circulación sanguínea en la columna cervical, alivia la tensión muscular y la fatiga.

¿A qué médico debo contactar?

Para el dolor de cuello agudo, lo mejor es consultar a un terapeuta o neurólogo para aclarar el diagnóstico. Uno de los métodos de diagnóstico adicionales más precisos es la resonancia magnética de la columna cervical. Después de aclarar el diagnóstico, es posible que sea necesaria la consulta con un ortopedista, neurocirujano o reumatólogo. Un fisioterapeuta, masajista, quiropráctico y especialista en fisioterapia le ayudarán a deshacerse del dolor.